No se libra nadie
Hace ya algún tiempo conocí a una chica que, en cierta ocasión, me contó que se había comprado un ordenador. Le pregunté, más por darle continuidad a la charla que por curiosidad, sobre las características de su nuevo PC. Sólo supo responderme que era morado y gris. Reí.
Meses después, cuando alguien me preguntaba por mi coche recién comprado, la única característica técnica sobre la que podía hablar con cierto desparpajo y gran conocimiento de causa era su color. Azul.

Deja tu comentario
Publicar un comentario en la entrada